¡Hola! ¡Buenas noches! Acá con la música a mil, un poquitín desfasada de mi objetivo de una vez por semana pero... pasaron cosas. Robé esta frase de mis compañeras súper jóvenes y la verdad... ¡Va para todo! Pero bueno, lo importante es volver, tengo muchas ganas de mostrarles esta mani.
Para hoy (hace 3 años y varios meses) tocaba una mani con estampación. Soy una loca del stamping, me encanta. De hecho, al final voy a dejar el video de mi colección por si quieren chusmear.
Entre todas las placas, la verdad hay muchas que uso siempre, y algunas aún sin estrenar. Soy un desastre, ya lo sé. Mucho tiene que ver con la facilidad de acceso, las de Pueen son fantásticas, pero los estuches están adentro de una caja, abajo de unos libros, y así... Es algo que busco resolver hace años, dos mudanzas después sigo igual.
La elegida fue esta belleza, es de Born Pretty. Recuerdo cuando sacó sus primeras placas rectangulares, quise comprarme todas (de hecho creo que casi lo logré) porque eran diez. Después empezó a sacar mil por mes, al igual que otras marcas, y perdió la gracia.
A veces me siento una señora muy mayor diciendo esto, pero extraño cuando las marcas sacaban una o dos colecciones por año. Ahorrar para comprarla, ver en internet diferentes fotos sobre cómo la aprovechaban, etc. Por un lado es buenísmo poder tener más variedad, pero siento que ahora todo sale muy rápido y no se llega a disfrutar. Valoro lo que tengo, solo me gustaría que todo apunte más al uso que a la adquisición. De hecho, es una de las cosas por las que dejé el blog, y por las que quiero volver. No tanto para hablar de qué tengo, sino de cómo lo aprovecho. No es necesario tener mil placas ni esmaltes. Nunca fue, pero bueno, no sé que nos pasó.

Me puse reflexiva y melancólica, perdón!! Vuelvo a la mani, como ven es súper sencilla. Un fondo rojo con círculos dorados. Recuerdo que en ese momento estaba en un mood muy minimalista, sin piedras, sin brillos, muy mano alzada y cosas fáciles de recrear, pero que evocaban momentos. En este caso... si, el papel de un regalo... TAN profundo nunca fue... jaja.
Igualmente, ahora qué lo pienso.. qué lindo es recibir regalos durante esta pandemia, es como que te cambia el día. El tema es que está complicado.
Vamos con los esmaltes. Me encanta hacer esta parte, porque siento que les puede servir al momento de comprar.
- Como base, usé Hard As Nails de Sally Hansen. Aún la tengo y la uso. Cuesta un dinerito, pero creo que es una muy buena inversión. Es una base fortalecedora y funciona muy bien, además ayuda a la duración del esmalte.
- La base roja es de Blösst, la colección Starlight de la que hablaba en otro post. Yo no soy muy de los rojos siempre, hay épocas en que los amo, otra en que me superan porque lo veo muy clásico. Ùltimamente me gustan. Recuerdo haberlo elegido por la temática navideña. Cubre bien, aunque necesita dos capas y hasta tres si son muy finitas. Me gusta, es una colección hermosa.
- Estampé con el dorado de Xantia. En esa época recién estaban saliendo sus esmaltes especializados en stamping. Ahora son como treinta y pico creo... tengo diez y seguramente aumente la colección algún día, ya que me resultaron muy buenos.
- Como protección en el borde de la uña, para no estampar el dedo, usé el látex de Pink Love, que se vendía en Todo Moda. Era buenísimo, no sé por qué no lo vendieron más. De hecho, recuerdo que una vez fui a stockearme y conseguí uno perdido. Jamás repusieron. ¿Qué habrá pasado? Era bueno, bonito, barato y súper fácil de conseguir.
- Para capa protectora, usé el brillo protector de Cutex. Tiene buena relación calidad/precio. Es decir, no supera a los Top Coat efecto Gel de Angela Bresciano y EV, pero si lo aplicás con mucho cuidado, no corre el diseño, y protege.
Bueno, esta vez creo que sí fue un poquito más navideña. ¿Qué me dicen? ¿Tienen algún regalo próximo en mente? No tiene que ser algo material, a veces un rico café con leche, y una pancito con mermelada de sorpresa de desayuno cambia el día.
¡Beso grande!





